Saltar al contenido

Cómo limpiar la vitrocerámica

La tecnología ha llegado a la mayoría de los hogares, uno de estos avances tecnológicos lo podemos apreciar en la sustitución de las cocinas convencionales de gas por las modernas de vitrocerámica. La preferencia radica en el hecho de que son más prácticas, fáciles de limpiar y consumen menos energía, además de que son más seguras que las otras cocinas.

Está compuesta por una placa de vidrio que separa la fuente de calor con los utensilios de cocina; este sistema de cocción es muy innovador, además de que facilita la limpieza y el mantenimiento.

Al tratarse de una superficie de vidrio, es de suponerse que es de trato delicado, ya que se le crean rayones fácilmente, y si no se tratan con cuidado pueden llegar a partirse. Es por esto que te queremos mostrar la mejor manera de cómo limpiar la vitrocerámica, para que se mantenga como nueva y sin problemas.

¿Cómo se hace la limpieza de la vitrocerámica?

La vitrocerámica es un material que requiere de un cuidado especial, para evitar que deteriore o se maltrate la superficie delicada, te mostraremos los mejores consejos y te indicaremos los mejores productos para que la conserves como recién comprada por mucho tiempo.

La clave para mantener siempre aseada y libre de manchas, es limpiar la superficie de la vitrocerámica cada vez que la uses, de esta manera retiras cualquier sustancia que haya caído de los alimentos o cualquier partícula que pueda causar ralladuras cuando vuelvas a colocar los utensilios.

Al adquirir una vitrocerámica, debes de comprar los implementos o artículos ideales para limpiar este tipo de superficie, ya la limpieza de esta es totalmente diferente a la de las demás cocinas. Algunos de estos implementos son las esponjas suaves que debes dejar exclusivamente para esta tarea, paños de algodón o microfibra y una rasqueta.

Puedes elegir productos de marcas comerciales especializados en la limpieza de la vitrocerámica o puedes inclinarte por los métodos caseros que son de igualmente efectivos.

Pasos para limpiar la vitrocerámica

Como ya mencionamos anteriormente la limpieza de la vitrocerámica es más sencilla que la de las cocinas convencionales, pero que es más delicada, es por esto que debes evitar por completo el uso de esponjas rusticas o lanas de metal, porque estarías estropeando de manera significativa la superficie. Te mostraremos los pasos a seguir para que dejar tu cocina como reluciente.

  1. Procede a limpiar la vitrocerámica una vez que se encuentre fría, para evitar accidentes, porque aunque parezca que calienta menos que las cocinas convencionales, pues calienta mucho más.
  2. Ten a mano los utensilios indicados para la realización de la limpieza, la rasqueta es esencial al momento de asear la superficie, y recuerda que la esponja debe ser suave.
  3. Pasa un paño suave sobre la superficie para eliminar cualquier resto de comida o líquido que pueda tener.
  4. Puedes utilizar el jabón líquido con el que lavas tu vajilla cuando la vitrocerámica no se encuentra muy sucia, de lo contrario es recomendable que uses productos especiales para este tipo de superficies ya que no generan ningún tipo de maltrato.
  5. Si te ocurre cualquier accidente cuando estas cocinando y se derrama algún líquido o se quema algún utensilio con el calor, debes de limpiar la mancha lo más rápido que puedas, para evitar que se pegue, teniendo la precaución de no quemarte al hacerlo.
  6. Para evitar daños graves, es importante que utilices ollas y utensilios especiales para la vitrocerámica, los que tenías cuando usabas las cocinas anteriores, no sirven porque su material es rustico y raya fácilmente la superficie.

Productos caseros para la higiene de la vitrocerámica

Aunque en el mercado existe una gran variedad de marcas de productos especiales para la limpieza de la vitrocerámica, también puedes acudir a elementos naturales que casi siempre tienes en casa y que son igualmente eficaces. A continuación te dejamos algunos métodos de limpieza naturales con los que puedes limpiar la vitrocerámica y dejarla impecable.

Si después de asear la superficie de la vitrocerámica con agua y jabón te encuentras con que hay algunas manchas que no salieron, puedes utilizar limón para deshacerse de ellas, el modo de hacerlo es aplicar unas cuantas gotas de limón sobre la parte afectada, dejar actuar por unos minutos y luego retirar con un paño suave humedecido con agua.

Como ya te informamos la vitrocerámica está compuesta por una capa de vidrio, entonces es lógico que el uso del vinagre sea muy adecuado para hacer que este material quede muy limpio y que brille gracias a los efectos del vinagre blanco. 

Otro truco casero para quitar las manchas o restos de comida quemada que queden adheridas a la superficie, es aplicar unos cubos de hielo sobre estas manchas, deja que actúe y que enfríe y endurezca los restos, luego pasa las rasqueta y listo, la mancha ya no está.

Cuando las manchas que tiene la vitrocerámica es de grasa, puedes mezclar una cucharadas de bicarbonato de sodio con un poco de vinagre para formar una pasta, aplica sobre la superficie con la ayuda de una esponja suave y deja actuar por varios minutos, luego puedes retirar con una toalla de papel o con un paño suave, de esta manera eliminarás la grasa y además eliminas cualquier mal olor que pueda presentar.

Otro truco infalible para limpiar la superficie de la vitrocerámica o de cualquier otro vidrio es emplear crema dental, la manera de aplicarla es humedecer la superficie y esparcir pasta de dientes, se procede a frotar con una esponja y dejar que actúe por diez a quince minutos, luego retira y de ser necesario repite la operación, para mayor eficacia puedes mezclar la crema de dientes con el jabón líquido de lavas los platos.

Recomendaciones generales

  • Limpiar la vitrocerámica después de cada uso.
  • No poner en contacto los limpiadores, cuando la vitrocerámica este caliente todavía.
  • Quitar cualquier derrame o quemadura casi de inmediato para que no se produzca alguna mancha.
  • No utilices sobre este tipo de superficie, productos químicos fuertes como el amoniaco, el alcohol, entre otros.
  • No olvides utilizar guantes para proteger tus manos cada vez que vayas a limpiar la vitrocerámica.
  • Para que ahorres aún más energía de la que ya estas ahorrando con el uso de la vitrocerámica, puedes apagar unos minutos antes de que estén listos los alimentos, ya que el calor de este material dura de cinco a siete minutos más después de estar apagada.

Con todos estos sencillos y prácticos consejos no tienes excusa para mantener la vitrocerámica impecable, sólo tienes que tener en cuenta las precauciones para no dañarla y lograr un funcionamiento óptimo por el mayor tiempo posible.